Subsidios a la nómina para pymes fortalecieron el empleo formal y tuvieron efectos duraderos, según el Banco de la República
Empleo Colombia, Mis derechos Ene 07, 2026
Los apoyos estatales a la nómina otorgados a pequeñas y medianas empresas durante la etapa de recuperación económica posterior a la pandemia tuvieron un impacto significativo en el empleo formal en Colombia y generaron efectos que se extendieron más allá de la vigencia del programa. Así lo concluye un estudio reciente del Banco de la República que evaluó la segunda fase del Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), implementada entre mayo y diciembre de 2021.
El análisis se concentra en las pymes, un segmento clave del aparato productivo nacional que concentra una alta proporción del empleo y enfrenta mayores barreras para operar en la formalidad. En este contexto, el PAEF II fue concebido como una política focalizada para reducir los costos laborales y mitigar los impactos económicos derivados de la crisis provocada por el covid-19.
Diseño del programa y criterios de focalización
La segunda fase del PAEF estuvo dirigida a empresas con menos de 50 trabajadores, tomando como referencia el número de empleados reportados en la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA) en marzo de 2021. Para acceder al subsidio, las firmas debían acreditar una caída mínima del 20 % en sus ingresos, un requisito que buscó concentrar los recursos públicos en las unidades productivas más afectadas por la contracción económica.
El programa otorgó un subsidio mensual equivalente al 40 % del salario mínimo legal vigente por cada trabajador elegible. En el caso de mujeres y de sectores particularmente golpeados por la pandemia —como turismo, hotelería, gastronomía, artes, entretenimiento y recreación—, el apoyo se incrementó al 50 % del salario mínimo.
Impacto en el empleo formal
De acuerdo con los resultados del estudio, las empresas beneficiarias del PAEF II registraron aumentos en el empleo formal que oscilaron entre 11 y 18 puntos porcentuales, en comparación con firmas de mayor tamaño que no fueron elegibles para el subsidio. Estos efectos resultaron estadísticamente significativos y se mantuvieron robustos bajo distintas especificaciones econométricas.
Uno de los hallazgos más relevantes es que el impacto del programa no se limitó al periodo en el que se otorgaron los subsidios. Las estimaciones dinámicas muestran que los efectos positivos sobre el empleo formal persistieron y continuaron ampliándose tras la finalización del PAEF II. A comienzos de 2024, el impacto acumulado alcanzó cerca de 25 puntos porcentuales.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores utilizaron información administrativa detallada del sistema de seguridad social y aplicaron metodologías de evaluación rigurosas, como modelos de diferencias en diferencias y diferencias en discontinuidad. Esta estrategia permitió comparar empresas ubicadas a ambos lados del umbral de elegibilidad de 50 trabajadores, reduciendo posibles sesgos derivados de diferencias estructurales entre las firmas.
Más contratación, menos cierres empresariales
El estudio indica que el aumento del empleo formal estuvo impulsado principalmente por un mayor ritmo de contratación y creación de nuevos puestos de trabajo, así como por una menor probabilidad de cierre de las empresas beneficiarias. En contraste, no se encontraron efectos estadísticamente significativos sobre las tasas de despido, lo que sugiere que el programa operó más como un estímulo a la expansión del empleo que como un mecanismo de retención laboral.
Aunque el diseño del PAEF contempló un incentivo adicional para promover la contratación de mujeres, el análisis no identifica diferencias relevantes en los efectos del programa por género. Según los autores, este resultado indica que el mayor subsidio no se tradujo en un impacto diferencial sobre el empleo femenino dentro de las empresas participantes.
En términos sectoriales, los mayores impactos se observaron en actividades intensivas en servicios, que enfrentaron restricciones más severas de movilidad y fuertes caídas en la demanda durante la pandemia. No obstante, el estudio advierte que estas estimaciones presentan menor precisión estadística debido al tamaño reducido de algunas muestras sectoriales.
Evaluación fiscal y costo-beneficio
Desde una perspectiva fiscal, el documento dedica una sección al análisis costo-beneficio del programa. Los resultados sugieren que el PAEF II fue financieramente sostenible bajo distintos supuestos sobre la duración de los efectos en el empleo. La creación estimada de cerca de 66.500 empleos formales adicionales generó mayores ingresos laborales y un aumento en las contribuciones al sistema de seguridad social.
Estos mayores aportes permitieron compensar una parte significativa del costo fiscal del programa. Según los escenarios evaluados, las tasas internas de retorno oscilaron entre 58 % y 169 %, lo que refleja una relación favorable entre los recursos públicos invertidos y los beneficios económicos generados.
Implicaciones para la política laboral
El estudio subraya que los efectos del PAEF II se concentraron en empresas pequeñas, un segmento en el que la informalidad laboral es más prevalente. En Colombia, los elevados costos laborales no salariales y la rigidez del salario mínimo han sido identificados como factores que incentivan la informalidad, especialmente entre las pymes.
En este contexto, los autores destacan que la focalización del subsidio mejoró la relación costo-efectividad de la política, al dirigir los recursos hacia las firmas con mayores restricciones para operar dentro del marco formal. El documento se suma así a la literatura nacional e internacional que analiza el impacto de los subsidios al empleo y la reducción de costos laborales como herramientas para promover la formalización.
En conclusión, el estudio del Banco de la República plantea que los subsidios a la nómina pueden ser un instrumento eficaz para impulsar el empleo formal en economías en desarrollo, siempre que se diseñen con criterios claros de elegibilidad y se apoyen en información administrativa robusta que permita su adecuada implementación y evaluación.