Más empleo, menos productividad: la alerta económica que enciende el mercado laboral colombiano
Empleo Colombia, Panorama laboral, Trabajo Mar 18, 2026
Aunque Colombia cerró 2025 con una de las tasas de desempleo más bajas de las últimas décadas, los datos recientes están revelando una realidad más compleja detrás de esa aparente recuperación. El crecimiento del empleo por encima del ritmo de la economía ha encendido las alarmas de analistas y centros de estudio como Corficolombiana, que advierten sobre un deterioro silencioso en la productividad laboral.
Un buen dato… con matices
Según cifras del DANE, el desempleo en Colombia se ubicó en 8,9% durante 2025, el nivel más bajo en aproximadamente 25 años. A primera vista, esto representa una señal positiva de recuperación del mercado laboral tras los efectos de la pandemia.
Sin embargo, al mirar con mayor detalle, surgen elementos que matizan ese optimismo. La informalidad laboral, por ejemplo, se mantiene prácticamente intacta: pasó de 55,9% en 2024 a 55,7% en 2025, lo que evidencia que gran parte del empleo generado sigue siendo de baja calidad.
La paradoja: más empleo, menos crecimiento
El dato que más preocupa a los analistas es la desconexión entre el crecimiento del empleo y el desempeño de la economía.
En 2025:
- El empleo creció 3,4%, muy por encima de su promedio histórico (1,9%).
- La economía creció apenas 2,6%, por debajo del promedio de largo plazo (3,5%).
En condiciones normales, estas dos variables tienden a moverse en paralelo. Pero cuando el empleo crece más rápido que la producción, se genera un efecto negativo: cae la productividad.
Esto fue precisamente lo que ocurrió. El producto por trabajador —una medida clave de productividad— disminuyó 0,8%, en contraste con el crecimiento promedio de 1,6% anual registrado en las últimas dos décadas.
Además, el país ya se encuentra 2,7% por debajo de los niveles de productividad de 2022, lo que refleja un retroceso significativo en poco tiempo.
¿Qué significa esto en la práctica?
En términos simples, el país está generando más puestos de trabajo, pero esos empleos están produciendo menos valor.
Esto puede ocurrir cuando:
- Se crean trabajos en sectores de baja productividad.
- Aumenta la informalidad.
- Se reduce la inversión en tecnología o capital.
- O las empresas contratan más personas sin aumentar proporcionalmente su producción.
El resultado es una economía menos eficiente, donde se requiere más mano de obra para producir lo mismo —o incluso menos—.
El riesgo: un ajuste inevitable
De acuerdo con Corficolombiana, esta situación no es sostenible en el tiempo. Cuando la productividad cae, el mercado tiende a ajustarse por dos vías principales:
- Reducción en salarios o condiciones laborales
- Sustitución de trabajadores por tecnología (automatización)
En un contexto donde la regulación ha encarecido la contratación formal, el riesgo es que este ajuste termine aumentando nuevamente la informalidad o incluso el desempleo en el mediano plazo.
Una brecha que viene desde 2023
El fenómeno no es nuevo. Desde 2023, la relación histórica entre crecimiento económico y empleo comenzó a debilitarse.
Tradicionalmente, cuando la economía crece, el empleo aumenta en proporción. Pero en los últimos años, Colombia ha venido rompiendo ese patrón: el empleo sigue creciendo, incluso cuando la economía avanza a un ritmo más lento.
Esto ha generado una especie de “ilusión estadística”: buenos indicadores de ocupación, pero sin un respaldo sólido en la generación de valor económico.
Sectores que explican la paradoja
Otro dato clave es la composición del empleo generado.
Los sectores que explicaron el 71% de la creación de empleo en 2025 apenas aportaron una quinta parte del crecimiento económico. Esto significa que la mayoría de los nuevos puestos se concentraron en actividades de bajo valor agregado.
Es decir, se está creando empleo, pero no necesariamente en sectores que impulsen la productividad, la innovación o el crecimiento sostenible.
El papel del sector público
Uno de los casos más llamativos es el del sector de administración pública, salud y educación.
En 2025, este sector representó el 14,2% del empleo creado, con cerca de 113.000 nuevos puestos de trabajo, el doble de su promedio histórico.
Dentro de este grupo, el subsector de administración pública tuvo un peso determinante, con alrededor de 63.000 empleos adicionales.
Este dato revela un elemento clave: parte de la mejora en el empleo está asociada al crecimiento del sector público.
De hecho, según el análisis, si no se hubiera dado este incremento en el empleo estatal, la tasa de desempleo habría pasado de 8,9% a 9,1%.
¿Impulso o distorsión?
Este comportamiento plantea un debate importante sobre el rol del Estado en el mercado laboral.
Por un lado, la expansión del empleo público puede ayudar a sostener la ocupación en momentos de bajo crecimiento económico.
Pero, por otro, también puede generar distorsiones si no está acompañado de mejoras en productividad o si desplaza recursos que podrían invertirse en sectores más dinámicos.
Un mercado resiliente, pero frágil
A pesar de estas alertas, el mercado laboral colombiano ha mostrado una notable capacidad de recuperación tras la pandemia.
La generación de empleo y la reducción del desempleo han sido, sin duda, una de las sorpresas positivas del panorama macroeconómico reciente.
Sin embargo, esta resiliencia parece estar construida sobre bases frágiles:
- Alta informalidad
- Baja productividad
- Concentración en sectores de bajo valor
- Dependencia parcial del empleo público
El gran desafío: calidad del empleo
El verdadero reto para Colombia no es solo crear más empleo, sino crear mejor empleo.
Sin mejoras en productividad:
- No habrá aumentos sostenidos en salarios.
- Se limitará el crecimiento económico.
- Se reducirá la capacidad de recaudo del Estado.
- Y se frenará el bienestar de los trabajadores.
En otras palabras, la cantidad de empleo ha mejorado, pero la calidad sigue siendo la gran deuda.
¿Qué viene ahora?
El país enfrenta un momento decisivo. Mantener el actual ritmo de generación de empleo sin fortalecer la productividad podría llevar a un ajuste más adelante, con efectos negativos sobre el mercado laboral.
Por eso, los expertos coinciden en la necesidad de:
- Impulsar sectores de mayor valor agregado
- Fomentar la formalización laboral
- Incentivar la inversión en tecnología
- Revisar los costos de contratación
- Y fortalecer la educación y capacitación del talento humano
El desafío no es menor. Colombia debe lograr que el crecimiento del empleo vuelva a alinearse con el crecimiento económico, no solo para sostener los avances recientes, sino para construir un mercado laboral más sólido, competitivo y sostenible en el tiempo.